como una cascada corriendo por la espalda
pasa la muerte, la vida.
cagaitas de la risa, avanzan sin que nada las detenga
salvo ellas mismas.
aquí yo, sin afectar nada aún
más que mi recipiente que
cada vez se adentra más sobre su semilla misma
y se consume en su rizoma
qué me dicen del pacto con la tristeza?
la decadencia que se ata a los pasos de los que
sin querer unieron
cada movimiento a
ella