De tanto serpentear las circunstancias ya me convertí en una víbora,
Y me como mi propia piel
Las máscaras de mi misma
No dejan de aparecer ,
Qué es mi existencia sino el conjunto de soledades y desesperación , una cita entre la esperanza y la desdicha .
Solo queda refutar lo que ya han dicho sobre el destino.
Mastico clavos, astillas y pasto seco, enfermedades y paranoias, plástico y sustancia. De aquello se nutre el hombre y cree saberse pleno..
Escupir al vacío, poraue no hay nada, nada más que
este momento .
Y el futuro ya pasó, ya lo ví, ya lo toque
Y el pasado se vive repitiendo
Cómo si el transcurso de esta vida designada no llevase a ninguna parte.