ultraviolenta
llena de atajos,
de incestuosas posibilidades
de entropías salvajes
perdida en aventuras
envuelta en sorpresas
abandonada entre soledades
cegada de acontecimientos
tanto revuelo
infinitas risas, cervezas, libros y micros
me pierdo
deambulo
miro los nombres de las calles
las numeraciones de las casas
bajo por unos blocks
observo el cielo
un atardecer casi fatigante
no siento asco
pero tampoco placer
que es esto, si no, evadir?
toco el pasto, siento un olor a humedad
un vacío
corro, entre los blocks
busco el noventa y seis
departamento 204.,
¿qué será del huérfano que no tiene teta que abrazar?