25 de julio de 2010

Fuera lo que fuera lo que me ha hecho tal y como soy, me dejó hueco, vacío por dentro, incapaz de sentir. No me parece un gran problema. Estoy bastante seguro de que la mayoría de la gente tiende a hacer mucho teatro en sus contactos sociales cotidianos. Yo los finjo todos. Los finjo muy bien, y los sentimientos nunca aparecen. Pero me gustan los niños. Nunca podría tenerlos, ya que la idea del sexo simplemente no existe. Imagínense haciendo esas cosas... ¿Cómo pueden? ¿Dónde queda el sentido de la dignidad? Pero los niños... Los niños son algo especial.