y mi cuerpo no deja de moldearse por los costalazos que le da la rabia y el odio
mi espíritu no deja de anhelar la libertad .
Comprendo que ,todos esos terribles sentimientos que se pronuncian en mi corazón coloreando mi cuerpo, no son más que mensajes de ayuda, auxilio, socorro.
Mi espíritu no para de manifestar su disgusto con el encierro, con la podrida arquitectura, con la iglesia, con la familia, con el sistema ecónomico, con to-do.
triste ,,lloro por las calles de esta maldita ciudad que detesto, que detesto en sus detalles más mínimos, que incluso, en algún tiempo atrás, recuerdo, me agradaban.
triste lloro, y grito, nadie mira, nadie dice nada, se me corren los mocos por la pera,
y me enojo, lanzo un grito mientras aprieto mis dientes, como un gato enoja'o y me agacho a tocar el pasto recién cortado cerca un árbol que han mutilado los del municipio.
y las lagrimas caen, y caen.
perdí los ojos en el pozo de la tristeza
por una apuesta al progreso
perdí la vida también
la de mi mamá
la de mi hermano
mis abuelos
tíos y primos y tías y primas
todos murieron.
pateo unos basureros, golpeo unas murallas, pero nada sacia mi rabia e impotencia.
ni romperme los nudillos ni quebrarme las patas
ni las calles sin salida ni la pasta base ni las borracheras ni la terapia ni el sexo ni el orgasmo ni el deleite ni la literatura ni la poesía ni la música ni tu existencia.
nada sacia mi rabia e impotencia.
triste pienso, lo único que anhelo es volver a las , tierras, donde alguna vez todos corríamos libres,
solo hallare plenitud bailando las danzas que este cuerpo ya olvidó,
y, pronunciando las palabras que el winkga que violó a mi abuela
procuró hacer desaparecer de esta existencia.
nos tratan como plaga, y no van a descansar hasta que desaparezca el último brote de nuestra sangre .
se me descalabra el cuerpo ...
maldito sea el hombre amansao,
maldita sea la mujer doblegada,
malditxs seamxs todos los awinkgaos.
maldita sea.