8 de enero de 2015

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y a veces con mi corazon tan dolido
el pecho lleno de sangre, y ahogadOs en oscuridad
iban y venían mis pensamientos
igual hubo una cosa que nunca perdí, lejos de la lucidez,
la simpatía y la alegría, hubo una que nunca se desprendió de mi
esperanza, rigida y fragil figura que a veces parecía no estar
no querer estar
pero nunca se fue de mi...

y hoy en día sonrío mirando entre las luces de la bohemia nocturna
buscando el brillo de tus ojos que desarma toda esta escenografía plástica y mentirosa
esos ojos que me hacen saber que todo ese tiempo en penumbras
valió la pena.