para todos aquellos que intentaron anularme y escupir mi cara,
todos aquellos que hoy lloran o gozan mi ausencia, los que alguna vez
tuvieron mi cuerpo, esos que me miran con desprecio, los que no tienen el coraje de verme la cara ni de mirar mis ojos, los que creen que suelto el culo con un porro, quienes intentaron engañarme, los que lo hicieron, algunos que me
dieron la mano, y otros que se aprovecharon de mi, para los que me
abrieron los ojos o el corazón, algunos de
ustedes tenían navajas en sus manos, otros, más sutiles pasaron por acá
sin mayor alarma, dulces delirios sin mayor encanto, maricas plasmando
sus fantasías en mi persona marchita.